miércoles, 16 de octubre de 2013

Angustia

Señor, ¿por qué no puedo mantenerme en pie?, 
¿por qué siempre estoy cayendo vez tras vez?;
¿por qué siempre digo esta vez ya no será,
y en la primera vez vuelvo hacer lo mismo?.

Porque cuando doblo mis rodillas, siento
que te derramo todo mi ser, digo la verdad;
hay sinceridad en mis palabras cuando clamo,
y solo minutos más tarde te vuelvo a ofender.

¿Dónde está el problema Señor y Dios mío?;
¿es que es tan difícil Señor, comprenderte?
¿Cómo puedo hacer uso de tu poder?
¿Qué debo hacer para tenerlo en mí?

Se lo angustiante que es caer en el pecado, 
paso días enteros en desesperación y angustia,
y digo nunca más voy a volver a hacerlo,
para ello te pido poder, pero vuelvo a caer.

Años tengo viviendo en angustia constante,
tengo años suplicándote poder para no pecar,
¿es qué en esto consiste Señor la vida cristiana?
ya no sé cómo acercarme a ti y ser vencedor.

Pero si hay una verdad del que soy consiente,
si no me ayudas a vivir una vida de santidad,
he de perder la vida, no puedo soportar más;
caigo y lloro, la angustia me mata; sálvame Señor. 


jueves, 23 de agosto de 2012

Tu Vienes (Hedjusan)




Señor, hace años oí decir que tú venias pronto. que tú Segunda Venida era inminente, que venías a llevar contigo a tus hijos; han pasado muchos años y, tú aun no has venido. He oído también decir que es Falsa aquella prédica; unos dicen que tú nunca vendrás; otros que tú ya viniste y que ya estás reinando.



Señor, ¿es cierto que vendrás? Aquel libro negro, a quién los hombres llaman Biblia. habla de tu venida, pero muchas voces me dicen que tú nunca vendrás, o que aún tardarás mucho. “vamos disfruta de la vida. no desperdicies los placeres que el mundo te ofrece, ese tu Cristo aún tarda mucho en venir no seas tonto, aprovecha lo dulce de la vida”.



Cuando voy a tu iglesia para escucharte hablar, una voz me dice: ¿Que haces tú aquí? Hace demasiado frío como para estar sentado mira quien es ese que está hablando, qué te puede enseñar; mira a tu derrededor estás tú y algunos otros tontos cómo tú; ¿sabes dónde están los otros?, están en la comodidad de su casa; vuelve a contemplar tu iglesia, mira cuanta envidia. cuanto odio, cuanto rencor, soberbia. vanagloria. hipocresía, murmuraciones por aquí. murmuraciones por allá. mira aquel orgulloso, mira a ese falso. ¿qué haces aquí? Tu Cristo tarda mucho en venir, anda al mundo y diviértete.



Señor. ¿por qué tardas tanto?, ¿no sientes lástima por este mundo?, mira cuanto pobreza. pobreza de pan y pobreza del espíritu; cuántas lágrimas se derraman, cuánta injusticia, hasta aquellos que se hacen llamar tus hijos son injustos; Señor, ¿Por qué tardas tanto? ¿No sufre tu corazón cuando vez a tantos niños en la miseria? Son pobres, si; pero también son tus hijos. No tardes más Señor. ya nuestras fuerzas se están acabando, y Satanás está minando tu iglesia.



Señor verdad que ya vienes, las señales del cual tú nos hablas las vemos ya; de la higuera que nos anuncia tu venida, brotando están sus ramas: sí. sé que ya vienes, convencido estoy de ello, tu Palabra lo dice, las estrellas me lo están contando. Ven Señor, te estoy esperando. mi vida entera he consagrado a ti. no me importa lo que diga aquella voz; yo sé que tú vienes, mi corazón también lo siente. tu pueblo así lo proclama: ven Señor. estoy listo para darte la bienvenida, ya mis brazos se levantan hacia lo alto, solo espero tu manifestación gloriosa en los cielos. para clamar al unísono con todos tus hijos: ‘He aquí éste es nuestro Dios, le hemos esperado y nos salvará: este es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos alegraremos en su salvación”. Amén.








30-04-90

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Golpes de la Vida

Hay golpes que da la vida,
que remecen todos los cimientos,
golpes, ante ellos todo tiembla.
nada puede mantenerse incólume.

No hay principios que no se remezcan,
no hay esperanzas que no se nublen,
no hay fe que no desfallezca,
aun por un momento; sucede.

Son golpes que hieren el alma,
pues arrancan raudamente de uno,
una de las razones de vivir,
nos quita todo aquello que amamos.

Los razonamientos se nublan,
cada una de las niñas lloran;
gritar quisiera por el volver,
pero el Hombre, ya se ha ido. ***


Escrito en ocasión de la muerte de mi padre.
Hedjusan.

06/05/96

Una Vida, Un Dolor

Ha llegado el fin de tus días,
y con él, el fin de tus dolores;
setenta largos años de vida,
setenta largos años de dolor.

Hoy ha terminado todo para ti,
hoy terminó para ti el sufrir,
dejaste por siempre este valle,
este inmenso valle de lágrimas.

Madre, siempre te vi sufrir,
siempre vi lágrimas en tus ojos,
aún en esos últimos días,
vi lágrimas y dolor en tus ojos.

Te escuché preguntarle a Dios:
"¿Por qué no me escuchas oh Dios?
y en medio de tu dolor dijiste:
"ya mi Dios escucha mi plegaria".

Dios, hoy quiero preguntarte,
¿Por qué tuvo que sufrir tanto ella?
¿Por qué toda una vida de dolor?
Siempre vi lágrimas en sus ojos.

Una vida, una vida llena de dolores.
Madre, se acabaron tus dolores,
tu cruz fue inmensamente pesada.
La felicidad y Dios espeeran por ti.


Hasta pronto madre mía.  ***

(06/06/98) Hedjusan


sábado, 1 de enero de 2011

Momento Digno de Recordar

Gratos momentos en la vida,
los hay demasiados y de mil maneras,
momentos de gozo, felicidad,
mas todos ellos son muy efímeros

Un momento digno de recordar,
es aquel en que por vez primera,
tuve la más dulce oportunidad
de contemplar un rostro angelical.

Cuánto belleza pudieron mis míseros
ojos comtemplar, sentíme el más
afortunado de todos los terrenales,
hallábase ante mí la belleza encarnada.

Un momento digno de recordar,
es aquel en que vi mis sueños
materializarse, mis ilusiones
de tantos años verlo realizado al fin.

Un corazón que por años se había
apagado, encendíase nuevamente,
un nuevo nuevo rosal volvía a germinar,
el himno del amor volvía a escucharse.

Son éstos mis fútiles escritos,
en homenaje a aquel grato momento,
que tú me permitiste vivirlo, dulce,
es recordar, aquello lo es aun más.

15-07-87

jueves, 16 de diciembre de 2010

Fango y Lodo


Señor, no me das la mano; no ves si me estoy hundiendo en el cieno del pecado, llegué tarde me entretuve por ese camino andado, camino, mejores caminos; hay Señor anduve tantos, anduve por aquel que parecía lucir lienzo de nubes color blanco, y eran nubes de polvo, polvo sucio; y los ojos de la carne me engañaron. Caminé con pie firme por el otro, altiva la cabeza y encumbrada, pero cedió a mis pies todo el camino, era Señor mi orgullo tan pesado. Y el otro, iluminado por las velas, los cirios. las liturgias y los cantos, cuando pasé por él no hubo más voces. las velas y los cirios se apagaron: como engañan los hombres Señor mío, cuántos falsos caminos me indicaron. caminé leguas y conté los años, miro a mis pies y esto desalentado, no moví un paso en este lodo inmundo.
 
Señor. estoy hundido en el pecado. y que será de mi cuando ya sienta que el fango va subiendo despiadado, me cubra el pecho y entre en mi garganta y se apague mi voz el fin llegado, hay qué será de mí.
 
Señor, me escuchas, perdido estoy sino me das la mano, quizás tampoco tú sacarme puedes, quizás soy yo que tarde te he buscado; pero mira Señor, ¿no ves mis ojos?, están húmedos; vez, se me han mojado, y ves como golpean aquí dentro. mi corazón también está llorando, soy yo Señor, yo soy el que me arrepiento del lodo en que yo mismo me he ensuciado, de andar por los caminos queme han dicho. de volverte la espalda Dios amado.
 
Te dije. ¡amado!, ves Señor te quiero; te dije ¡amado!, ves Señor te amo: y lo dije con voz que era un sollozo te dije dc rodillas y temblando: quiero estar junto a ti, no quiero lodo, quiero tu firme amor; no quiero fango. No tengo nada ni me quedan fuerzas, más viviré, si tú me das la mano.
 
Señor, no me respondes. más presiento que ocurrirá talvez un milagro; las lágrimas dejaron ya mis ojos, mi corazón cesó con su quebranto: Señor, no me respondes, y parece como si un viento suave y perfumado acariciara con amor mi rostro.
 
Señor, mira Señor, ya no hay más barro, ya puedo caminar con paso firme. ya no se mueve el suelo con mis pasos, ya no hay lodo que ensucie más mi vida. Tú me sacaste de ese fango Señor. me diste la mano, no ves, jamás he dc hundirme en el cieno del pecado, porque limpiaste con sangre ese camino de barro.

Autor desconocido

La Promesa

Nuestras almas ya se amaban en el más allá,
ambos ya nos amábamos mucho antes de nacer,
nos amábamos tanto, tanto en el más allá,
que solo vinimos aquí a cumplir la promesa.

Una promesa, una hermosa promesa de amor,
ahora aquí, en carne propia mos amamos,
nos amamos tanto, como lo soliamos hacer,
no con un amor fútil, sino con el amor celestial.

Antes de que Dios crease el gran Cosmos,
antes de que todo esto que ahora vemos naciese,
nuestras almas ya eran tan felices amándose,
tan felices con la bendición de nuestro Padre.

Tuvimos que abdicar a nuestro celeste hogar,
para venir a morar en esta tierra mezquina,
para hacer gala de nuestro amor a los burdos,
que jamás han amado como nosotros nos amamos.

Era muy obvio y nimio la envidia que corría,
el magno pugnó por destruirnos, ¿maldito!
intentó separarnos, porque jamás supo amar,
y seres que no saben amar, destruir anhelan.

Nuestro amor puro, veraz, sincero, prudente,
triunfó, derrotó a aquel maldito intruso,
ahora somos libres, libres como los pajarillos,
buscamos que colmar de nuestro amor al mundo.


El amor que viene de Dios, nadie puede destruirlo

Hedjusan


Por Siempre Amada

¿Puede llegar el hombre a ser feliz?
Es la eterna pregunta de la humanidad,
sí, el hombre puede llegar a ser feliz,
y está en sus manos el poder serlo.

He hallado el secreto para ser feliz,
el hombre tiene que amar con pasión,
y ser amado con amor inefable;
Amar y ser amado es la dicha del alma.

Como no amarte con cuerpo y alma
si has hecho de mí un ser feliz,
como no amarte con todo mi ser
sí contigo he conocido la felicidad.

Serás la mujer por siempre amada
tú serás la razón de ser de mis versos,
mis odas se elevarán en honor a ti,
porque amor como el tuyo no hay dos.

Por siempre amada, por siempre;
mis labios, aún en mis años otoñales
buscarán su manjar en los tuyos,
pues sé bien que he de hallarlos.

Amar y ser amado es la dicha del alma,
te amo con mi razón y con mi pasión,
sé también lo mucho que me amas;
amada, amada por siempre amada. 
                                                                                          Hedjusan
      

Cristianos

“Id por todos los rincones del mundo y predicad,
el sagrado evangelio eterno de la salvación”,
Aún oír podemos el eco de estas palabras;
palabras de Jesús, nuestro divino Maestro.

Cristianos de hoy, un deber sagrado nos llama;
el compromiso que tenemos con Cristo Jesús,
nos constriñe a despojarnos de nuestras perezas,
y empezar hoy a proclamar el mensaje de vida.

Miles de almas fallecen sin conocer al Señor,
miles de almas divagan por el mundo sedientos,
almas que están deseando saborear la dulzura,
el néctar sin igual de las buenas nuevas divinas.

El llamado del Señor, a cada instante se oye:
“Ven hijo amado a laborar, mi viña te espera,
vuélveme las almas perdidas a mi redil”,
quién dirá: “Heme aquí, aquí estoy Señor”.

Jóvenes de la Iglesia Adventista de Chorrillos,
levantémonos ahora mismo y no mañana,
ofrendemos al Señor nuestras fuerzas juveniles,
digámosle: Señor, tu obra hoy quiero hacer”.

Id por todos los rincones del mundo y predicad,
cristianos, hermanos todos, la causa es grande ,
campos blancos están aguardando hoy por nosotros,
el mensaje del advenimiento, pregonémoslo hoy.
Hedjusan


Dios y Yo

Grandes y maravillosos son tus planes, ¡oh Señor!
planes que la mente humana nunca ha imaginado,
sumamente complejos ante la vista del hombre trivial,
grandes bendiciones para aquel que su origen conoce.

Hoy he podido comprender que tú tienes planes definidos,
para cada uno de los hombres que habitan en la tierra,
planes bien argumentados, para el gringo, para el negro,
para el chino, para el cholo, todos están en tu plan.

Has llamado a cada uno de ellos desde el vientre materno,
como un día lo hicieras con el gran profeta Jeremías;
todos son hijos tuyos, todos son producto de tu creación,
a todos los has hecho partícipes de tu plan redentor.

Cada hombre tiene una gran misión que cumplir en la tierra,
sin embargo muchos ignoran de la existencia de este plan;
muchos lo saben, pero aún no han descubierto su misión;
pidamos hoy a Dios que nos revele cual es nuestra misión.

Unos han sido designados para ser grandes predicadores,
otros, designados a formar parte del grupo benevolente,
otros, a formar parte del coro divino de la tierra, ¡hosanna!
a cada uno según su ser, Dios le ha brindado dones de amor.

Dios y yo, somos partícipes del Gran Plan de Redención,
Él, el inconmensurable Ser de amor y de misericordia,
Yo, aquel que por su misericordia, salvación pudo hallar,
Todos formamos parte del Gran Plan de Redención de Dios. 
***

Fortaléceme Señor

Hoy, mi alma necesita fortaleza;
hoy, mi espíritu se está arrastrando;
“el mundo es tuyo”, díjome Satanás,
mi alma, está llena de flaquezas.
 

Estoy perdiendo hoy la gran batalla,
mis armaduras ya no pueden más,
mi vestidura, rasgada está por el mal;
ya no puedo más, por mi solo, no puedo.

Fortaléceme, Señor mío, fortaléceme,
bríndame auxilio Señor, ayúdame,
poderosos son los lóbregos gobernantes,
pero tu poder puede más, mucho más.

Quiero hacer mío aquel versículo bíblico,
“todo lo puedo en Cristo que me fortalece”,
Señor, contigo la batalla será nuestra,
contra tu fortaleza el mal no podrá jamás.

Es dura la batalla Señor, muy dura;
solo nunca podré conseguir la victoria,
mis pies flaquearán, más no podrán,
presa fácil seré de las tinieblas.

Hoy, quiero Señor que tú me permitas,
ser colmado del poder de tu fuerza,
ser portador de tu verdad y tu justicia,
contigo la batalla será nuestra, por siempre. ***

Hedjusan


Mi Alma

Mi alma, ¿Qué ha de ser de él?,
¿Qué estoy haciendo yo, por mi alma?,
¿lo estoy sumergiendo en el oscuro abismo?
¿lo estoy perdiendo hoy, para siempre?.

Hoy, llorando, llorando estoy yo aquí,
lloro, lloro porque se que a mi alma,
lo estoy perdiendo, si, perdiendo hoy,
sé que yo, yo mismo lo estoy condenando.

Dios mío, Padre mío, tú Padre mío;
no permitas que mi alma se condene,
no permitas que la iniquidad me devore,
ten piedad de mí, ten piedad de mí Señor.




Hoy tengo miedo, si, tengo miedo,
tengo miedo de morir hoy, mucho miedo,
no quiero que mi alma se pierda, no;
no quiero ser condenado en el Juicio Final.

Anhelo ver las mansiones doradas de Dios,
La Biblia me cuenta que es muy hermosa,
que es infinitamente hermosa, hermosísima,
¿Qué estoy haciendo hoy yo, por salvarme?

Dios mío, conozco bien tu Santa Palabra,
sé que el castigo para mí ha de ser mayor,
por cuanto sabiendo te desobedezco,
ayúdame Dios mío a salvarme, Sálvame Señor.          
                                                                                  ***
Hedjusan.
18-8-88